Tratamientos

Evaluación del dolor

El dolor como experiencia subjetiva es de difícil valoración. Se distinguen 2 maneras de realizar una evaluación adecuada:

  • Evaluación objetiva: valora las modificaciones cardiacas, respiratorias, endocrinas, etc. que acompañan al dolor.
  • Evaluación subjetiva: el paciente nos informa del dolor autopercibido a través de diferentes escalas de valoración (escala visual analógica, escalas verbales).

Tratamiento farmacológico del dolor

Los fármacos analgésicos se pueden clasificar en dos grandes grupos: opioides y no opioides.

Analgésicos no opioides, antiinflamatorios no esteroides (AINE)

Tipos según su principio activo

  • Salicilatos: ácido acetilsalicílico, acetilsalicilato de lisian, diflunisal. Es el AINE más recetado. Indicado en dolor leve-moderado. También es un importante antipirético y antiagregante plaquetario. En niños puede causar el llamado síndrome de Reye, que consiste en encefalopatía y daño hepático cuando se administra en pacientes con infección por influenza, virus varicela-zoster y otros virus.
  • Paraaminofenoles: paracetamol. Es el analgésico más utilizado, muy útil en dolor levemoderado, y el antipirético de primera elección. Carece de actividad antiinflamatoria al no afectar a la síntesis de prostaglandinas.
  • Pirazolonas: metalizo. Analgésico y antitético. Su efecto analgésico es dosis dependiente. En varios países tiene un efecto restringido, debido a sus efectos adversos hematológicos.
  • Ácidos propiónicos: ibuprofeno, naproxeno. Son buenos antitéticos, analgésicos, antiinflamatorios y antiagregantes plaquetarios.
  • Ácidos acéticos: diclofenaco, ketorolaco, indometacina. Analgésico, antitético y antiinflamatorio. El diclofenaco tiene una especial acumulación en líquido sinovial.
  • Inhibidores selectivos de la COX: colecoxib, etirecoxib. Eficacia similar al resto de AINEs no selectivos, pero mayor seguridad gastrointestinal, debido a su especial selectividad por la COX-2.
  • Otros: ácidos antranílicos, ácido meclofenámico, ácido mefenámico, oxicams (piroxicam, tenoxicam) y ácidos nicotínicos (clonixinato de lisian, ácido niflúmico) (tabla 1).

Efectos secundarios

Sólo una de cada cinco personas sufre algún tipo de reacción adversa a los AINE. Las más importantes.

Gastrointestinales (GI):

dispepsia, virosis, gastritis, epigastralgias y en casos extremos, úlceras sangrantes. La hemorragia digestiva es la complicación más temida, hasta en un 10% de los casos puede ser muy grave o incluso mortal.

Se consideran pacientes de riesgo:

  • Edad mayor de 60 años.
  • Antecedentes de úlcera gastroduodenal.
  • Historia previa de efectos secundarios tras la toma de AINEs.
  • AINEs a altas dosis o asociación con: otros AINEs, corticoides o anticoagulantes.
  • Pacientes portadores de enfermedades crónicas asociadas (del hígado, riñón, corazón, bronquios, etc.).
  • Alcohol y tabaco.
  • Renales
  • Agudas: hipoperfusión renal, retención de sodio, edemas, hipertensión arterial (HTA), necrosis vascular aguda.
  • Crónicas: nefropatía intersticial crónica, necrosis papilar.
  • Hipersensibilidad
  • Reacciones pseudoalérgicas: no mediadas por mecanismo inmune. Erupciones maculopapulares, urticaria, angioedema, rinitis, broncoespasmo, diarrea, shock.
  • Reacciones alérgicas: mecanismo inmune.
  • Hematológicas: son raras. Entre ellas, hemólisis, agranulocitosis y anemia aplásica o hemofílica.
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